FIELD NOTE / 01
Un prompt claro vale más que uno largo
Convierte una idea vaga en instrucciones reutilizables.
Empieza por una decisión visual
Decide qué debe ver primero el espectador. “Una habitación bonita” no define sujeto, cámara ni luz. “Una silla de lectura junto a una ventana redonda, a la altura de los ojos, con luz suave de mañana” establece prioridades. Piensa en sujeto, entorno, composición, luz y técnica. Añade detalles que cambien algo visible; los adjetivos de calidad pueden ocultar la intención.
Sustituye contradicciones por prioridades
Un encuadre no puede ser a la vez un primerísimo plano y una vista panorámica del mismo sujeto. Elige la prioridad. Si necesitas un titular, pide espacio vacío a un lado y coloca el sujeto al otro. Añade la tipografía definitiva en un editor después de crear la escena. Evita datos personales y material de marca sin autorización en los experimentos.
Cambia una variable cada vez
Guarda el prompt con la imagen, el modelo y la fecha. En la siguiente prueba cambia solo luz, encuadre o material. Comprueba si mejoró el detalle buscado, no solo si el resultado es más llamativo. Anota la semilla si existe, pero no esperes reproducibilidad entre versiones. La biblioteca ofrece puntos de partida, no resultados garantizados.
Una revisión práctica
Comprueba cantidades, bordes, reflejos, texto y espacio para maquetar. Revisa al 100% y al tamaño final. Descarta una imagen atractiva si representa mal un producto o insinúa hechos sin respaldo. Guarda el prompt útil con una nota sobre por qué funcionó; eso aporta más que muchas variantes sin explicación.